Imprimir esta página
Miércoles, 17 Junio 2015

Comenzó el escrutinio definitivo que confirmará al nuevo gobernador

Arrancó en Santa Fe el conteo que revisará las urnas en las que aparezcan dudas.

El escrutinio definitivo comenzó hoy a las 8, como estaba previsto. Del conteo final surgirá el nombre del nuevo gobernador se confirmará cuando termine el conteo. Se revisarán las actas de las más de 7 mil mesas y se abrirán las urnas en las que haya discrpancia.

El Tribunal Electoral terminó ayer convalidando la decisión de volver a aplicar la amplitud de criterio al que apeló en el escrutinio definitivo de las Paso abriendo cada urna que surgiere la más mínima discrepancia de datos entre las actas de los fiscales y el organismo.

Puntualmente, el titular del Tribunal Electoral, Roberto Falistocco, afirmó: "Vamos a aplicar la ley, pero con un criterio flexible y amplio. En caso de duda , se abre la urna".

Curado en salud, al ver la paridad de votos obtenidos por Miguel Lifschitz, Miguel Del Sel y Omar Perotti, el Tribunal hizo trascender que utilizaría la misma laxitud para el escrutinio que empieza a las 8.

Anoche, avalado además por el dictamen del procurador Jorge Barraguirre, lo ratificó al desestimar las presentaciones que pedían la apertura de todas las urnas, que formalizaron, el lunes, el PRO y ayer el PJ. "No puedo mandar un paciente al quirófano si no está enfermo", dijo Barraguirre. Por la tarde el oficialista Frente Progresista (FP) también se presentó pero para pedir lo contrario: que sólo se abran las urnas que generan alguna duda y de ese modo no estirar "innecesaria y deliberadamente" el conteo.

Macristas y peronistas apelaron al antecedente de 1995, cuando se abrieron las urnas y el escrutinio final demoró 40 días. Pero en rigor esa apertura total fue un mito: no se abrieron las 6 mil urnas sino apenas 1.148. En 1995, el gobernador que tomó la decisión de suspender el escrutinio provisorio fue Carlos Reutemann y Perotti era entonces el vice de la fórmula que encabezaba Héctor Cavallero. Un acuerdo entre las partes hizo que el Tribunal Electoral, presidido por Decio Ulla, flexibilizara la norma y abrieran todas las urnas que fueran necesarias, y en el imaginario colectivo quedó instalado que se abrieron de la primera a la última y no fue así.

En abril último el TE se valió de aquel antecedente y ordenó que ante la menor duda se abrieran las urnas cuyas actas se revisaban en el escrutinio definitivo de las Paso.

Quizás, esta vez, la tarea resulte algo más ardua. Desde el domingo a la noche se vienen sucediendo acciones que buscan ganar en el terreno de lo simbólico impacto en la opinión pública. Tal fue el caso del festejo de los candidatos del FP en el Patio de la Madera en base a los datos de sus mesas testigo y cuando los guarismos oficiales tenían arriba a Del Sel, algo que macristas y peronistas tomaron como una provocación. Perotti, enojado, exigió que nadie se adjudicara nada y habló de abrir las urnas. A los minutos un Mauricio Macri que apenas podía disimular su frustración de no poder llevarse a Buenos Aires la presea del triunfo de su delfín, coincidía en pedir lo mismo.

"¿Por qué no podemos festejar? Festejamos cuando ganamos y nos amargamos cuando perdemos. ¿Desde cuándo tenemos que avisarle a alguien cuando festejamos? ¿Acaso se le avisa al vecino cuando hacemos una fiesta en nuestra casa? Además, los resultados demostraron que los datos de nuestras mesas testigo tuvieron una precisión exacta", respondió ayer el socialista Eduardo Di Pollina cuando este diario le preguntó si no habían disparado el reclamo con su algarabía temprana.

Desde el PRO, a las 19.30 del lunes formalizaron una escueta presentación aludiendo a observaciones en las actas de escrutinio de un puñado de mesas del interior y exigieron "la inmediata apertura de las urnas" y la realización "un escrutinio integral".

Sin la ambigüedad del escrito del PRO, ayer los apoderados del peronismo reclamaron que para "garantizar la transparencia de los cómputos definitivos" se debe "disponer la apertura de la totalidad de las 7.628 mesas y proceder al recuento de todos los sufragios emitidos, en los términos del artículo 118 del Código Electoral de la Nación".

"Ellos y nosotros sumamos el 60 por ciento de la voluntad del electorado de Santa Fe, los socialistas el 30. Si se niegan al único y mejor modo de esclarecer el resultado, que es contando voto a voto para que a ningún santafesino le quede duda de que su decisión se respetó, entonces que den las explicaciones del caso. Si se niegan no harán más que profundizar las sospechas de la picardía que les recriminó Mauricio el domingo cuando se proclamaron ganadores con datos propios y no los oficiales", decían ayer en el PRO.

Desde el FP recogieron el guante e hicieron su propia movida también llena de gestos. El primero fue una demostración de unidad de la coalición gobernante al Tribunal. "Simplemente venimos por aquello de que el que calla otorga, y nosotros no estamos otorgando absolutamente nada. Y menos dejaremos que hagan especulaciones políticas con la institucionalidad de la provincia", dijo a La Capital el candidato a vice Carlos Fascendini en relación a la presentación del oficialismo buscando neutralizar los pedidos del PRO y el PJ.

A su lado, el socialista Di Pollina precisó: "Lo de especulaciones tiene que ver con que el fin de semana cierran listas para las elecciones nacionales y dentro de dos habrá elecciones en la ciudad de Buenos Aires ya que no se justifica la apertura de todas las urnas porque no ha habido una sola denuncia de irregularidad. Lo que ocurrió es algo absolutamente normal con porcentajes (de telegramas impugnados) que se dan en cualquier elección nacional o provincial que justamente el escrutinio definitivo está para corregir esos inconvenientes. Si le hace lugar a lo pedido por el PJ y el PRO sería absolutamente ilegal".

Fuente: La Capital