Rosario, Sábado 18 Noviembre 2017
Martes, 12 Mayo 2015

El largo camino a la Presidencia

Escrito por 

Claves. El 20 de junio cierran las listas de aspirantes a la Jefatura de Estado. Scioli, Macri y Massa (éste más relegado) son las únicas ofertas competitivas. El "efecto Santa Fe" se meterá en plena lucha nacional

A casi un mes del cierre de listas, los nombres de candidatos presidenciales con chances de convertirse en el próximo presidente son los mismos que venían configurando la escena: Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa. No hay más, salvo que el dedo de la presidente se pose, cual efecto sorpresa, en una referencia de peso que encarne y represente a la flor y nata del kirchnerismo paladar negro.

Es en esa ausencia de un postulante cien por ciento kirchnerista o pura sangre donde el fin del ciclo iniciado en 2003 con el apellido Kirchner en la boleta presidencial se hace más inteligible, a diferencia de los que presagiaban para estos tiempos a una presidenta convertida en pato rengo, algo que no sucedió ni sucederá.

Curiosamente, pocos politólogos han mensurado la rareza de que un espacio que ha marcado a fondo los últimos 12 años de la Argentina hoy no tenga en cancha un candidato fatto in casa con grandes chances de continuar el proyecto, el modelo o como se lo quiera llamar.

Cristina nunca —al menos hasta el momento de escribirse esta columna— ha hecho una proclamación gestual de Daniel Scioli como su referencia para sucederla aunque, justo es decirlo, tampoco demonizó con nombre y apellido al incombustible gobernador de la provincia de Buenos Aires. Pero, como una extraña obsesión del destino, ahí está el ex motonauta liderando casi todas las encuestas de intención de voto.

Sin preferencia. Florencio Randazzo quiere presentarse como el candidato elegido por la presidenta y ha direccionado sus acciones proselitistas en tal sentido. Sin embargo, al margen de alguna frase filtrada por fuentes no seguras y por el dejar hacer, dejar pasar de Cristina ante declaraciones del ministro de Transporte, blandiendo ser el preferido de la Casa Rosada, tampoco hasta aquí nadie del cristinismo se ha rasgado las vestiduras por él.

¿Queda tiempo para que la jefa del Estado sacuda el escenario con un nombre propio surgido de las entrañas del "modelo" o, como un río de curso lento pero seguro, las aguas convergerán hacia Scioli?

El gobernador bonaerense despejó en las últimas semanas cualquier escena de rebeldía ante la posibilidad de que Cristina le llene las listas de kirchneristas no sciolistas e, incluso, le proponga —o le imponga— un candidato a vicepresidente tallado a fuego en el microuniverso K. Scioli repite en la intimidad: "Esto es con todos".

Un legislador nacional del kirchnerismo militante confió hace 10 días a LaCapital que la oferta final del oficialismo para las Paso no tendrá más de dos o tres postulantes, algo que la propia presidenta promocionó el miércoles pasado al pedir un "baño de humildad" a la constelación de candidatos. "Scioli y Randazzo y, tal vez, alguno más que represente al interior del país. Sería un déficit competir con dos bonaerenses", narró la fuente mientras salaba un costillar. Además, adelantó que habrá listas únicas de candidatos a diputado nacional en las boletas que lleven a los presidenciables.

Aquella idea en forma de especulación que serpenteaba ante la posibilidad de ser oposición desde el 2015, condicionando a una eventual presidencia de Mauricio Macri, hoy ya no es parte de las primeras líneas de la agenda. Scioli tiene chances de ganar en primera vuelta, como opción de máxima, o de darle al kirchnerismo una primera minoría clave en el Parlamento a partir del 10 de diciembre.

Ante el crecimiento de Scioli, en la oposición empiezan a bosquejar una línea de campaña destinada a quitarle al gobernador masa crítica no kirchnerista que, sin embargo, lo ve con buenos ojos. "Si gana Scioli va a gobernar Cristina", repiten. La que dio una respuesta en Rosario desde el sciolismo fue la esposa del gobernador, Karina Rabolini, en una entrevista con este diario. "Subestiman a Daniel y subestiman a un país presidencialista como es Argentina", dijo la mujer, apartándose por un instante de su fingida ingenuidad a la hora de hablar de política.

En el peronismo, siempre, el que gana conduce. Y los que no pertenecen al redil propio poco a poco van pidiendo lugar bajo el sol del que ejerce el poder. Comparar una eventual presidencia de Scioli con la de Héctor J. Cámpora se parece mucho a una estupidez.

Derribando mitos y prejuicios, el único que parece destinado a quebrar otros cuatro años de peronismo es Macri. Aquella percepción de que las chances del líder del PRO estaban sólo vinculadas a una hecatombe económica en el fin del ciclo cristinista no parecen tener hoy razón de ser. Lejos está la Argentina de encontrarse sumida en una de sus cíclicas crisis en las que no hay moneda, consumo ni trabajo. Hay sí problemas, muchos y variados, pero lejos está el país de una tragedia en el día a día.

Macri enhebró un inteligente posicionamiento merced a la combinación de factores propios y a las debilidades del resto de las constelaciones políticas. Supo cómo vender nacionalmente su buena gestión porteña al tiempo que se promocionó como "lo nuevo" fuera de los alcances de los radares peronistas.

El sello. El caso más paradigmático del PRO como sello partidario y de instalación de lo "novedoso" mezclado con el "cambio" es Anita Martínez en Rosario. La candidata a intendenta EM_DASHsin ninguna experiencia de gestión y con sólo dos años de concejalaEM_DASH hoy jaquea al socialismo en su principal bastión histórico. Pero por sobre todas esas pinturas sobrevuela la influencia de Macri. Si alguien creía que la nacionalización de la campaña no iba a tener un círculo influyente en Santa Fe, se equivocó.

Macri podría ser presidente sin gobernadores propios, o con uno solo (Miguel Del Sel) y a la vez contar con un bloque de diputados que no supere las 60 bancas. Esa situación es trasladable a la provincia según la instantánea que dejaron las primarias, donde el PRO no ganó en ningún departamento en la categoría a senador y el Frente Progresista fue el más votado en Diputados.

La película final, gane quien gane, obligará al próximo presidente a ejercitar los movimientos de cintura y las políticas consensuales.

La caída. Sergio Massa intenta recuperar la escena tras su acto en Vélez pero parece haber perdido esa influencia ganadora que irradió tras los comicios legislativos en provincia de Buenos Aires cuyo resultado, ni más ni menos, bloqueó definitivamente el sueño de "Cristina eterna".

La gente lo eligió como verdugo del kirchnerismo para el sueño reeleccionista pero parece no querer lo mismo para sucederlo en el poder. Así es la política y así son los humores sociales: volátiles y perecederos.

Los tres candidatos que están en el podio provisorio camino al Sillón de Rivadavia observan con lupa los movimientos en la provincia de Santa Fe. Ante ese nuevo estado de las cosas el Frente Progresista local, ahora más que nunca, deberá apostar a la provincialización, casi como un símil de lo que hizo José Manuel De la Sota en 2011 cuando lanzó el "cordobesismo" como ícono de campaña.

Pero esa será otra historia.

Mauricio Maronna

Jefe de la seccion Política del diario La Capital

Noticias de Encuentro Argentino de Transporte Fluvial
  • Presentación Anuario Hidrovías del Mercosur

    Presentación Anuario Hidrovías del Mercosur En el Marco del XXVII Seminario Internacional de Puertos, Vías Navegables, Transporte Multimodal y Comercio Exterior, el martes 28 de noviembre a las 17.30 hs se presentará el Anuario "Hidrovias del Mercosur". Iniciativa del Instituto de Desarrollo Regional de Rosario[…]

    Leer más...
Noticias de Infrapublica.com

Cotizaciones

Dolar ${dolar_c} / ${dolar_v}
Euro ${euro_c} / ${euro_v}
Real ${real_c} / ${real_v}