Rosario, Sábado 18 Noviembre 2017
Domingo, 12 Enero 2014

El peronismo en tiempos de sucesión

Escrito por 

Se terminó la etapa del "nunca menos" y del "vamos por todo". El mayor objetivo del gobierno hoy es evitar el desmembramiento de algunos de sus anillos de poder (léase gobernadores e intendentes) y mantener en pie algunos pilares básicos de los diez años de kirchnerismo.

Durante las últimas semanas el Ejecutivo tropezó con sus propias piedras en el zapato. No fue la oposición —que sigue sin tener una presencia que preanuncie un cantón alternativo desde la gestión— la que logró ponerlo a la defensiva sino los propios cortocircuitos internos. Una cadena de desautorizaciones al propio jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, que permitió encumbrar a Axel Kicillof como una especie de superministro conjetural, al menos por unas horas.

El gobernador chaqueño en uso de licencia sufrió las consecuencias de las imprevisibilidad de la realidad política argentina. El auspicioso crédito que había levantado durante sus dos primeras semanas de gestión que, incluso, permitió subir la imagen positiva de la presidenta y de la administración, se cortó con unja sucesión de episodios contracturantes: las rebeliones policiales encadenadas, la ola de saqueos y los trastornos energéticos.

Los traspiés por los frustrados cambios en el impuesto a los bienes personales y a la importación de tomates se colaron como aditamentos finales para la ruptura de la luna de miel.

La realidad pura, el contexto y las proyecciones vuelven a poner el foco en la economía. Y es aquí donde ahora se empezará a dirimir el futuro del kirchnerismo, del filo-kirchnerismo e, incluso de la oposición. Los sucesivos éxitos electorales de Néstor, primero, y de Cristina, después, tuvieron como piedra basal los números de la economía.

Fue a partir de las tasas chinas, del aumento del empleo, del crecimiento de los salarios y del consumo a todo vapor que el kirchnerismo hegemonizó la agenda y ganó elecciones. Su única derrota anterior al 27 de octubre de 2013 fue durante el conflicto con el campo, cuando asomó por primera vez la palabra "crisis". Fue a partir de los buenos números la instalación de los exitosos eslóganes de época.

La puerta de ingreso a 2014 está inmersa en otra realidad. Así como diciembre volvió a erigirse como el hecho maldito de los gobiernos con una retahíla de episodios sociales preocupantes, en marzo próximo el hilo conductor estará direccionado por los reclamos salariales. Otra vez, lo salarios intentarán alcanzar por la escalera lo que la inflación trasladó por el ascensor.

Por el carril paralelo de las gestiones y las demandas económicas transcurrirá la política en el vector del peronismo. El gobierno necesitará repuntar la administración para poder tener en cancha un candidato propio sin necesidad de recurrir a Daniel Scioli, hoy por hoy el mejor postulante a presidente de todos los que anticipan su deseo de suceder a Cristina en la franja kirchnerista o filo-kirchnerista.

Poco a poco crece la idea entre muchos que hasta ayer nomás adherían a libro cerrado a la praxis kirchnerista que lo viene ya no serán tiempos para encorsetar al peronismo en el Frente para la Victoria. Desde santa Fe lo dijo esta semana en una entrevista con LaCapital el diputado nacional Omar Perotti, quien imagina un paragua protector del PJ para refugiar en su interior a varios candidatos.

Es muy probable que en el escenario de salida que se le presente a la presidenta de la Nación ella misma considere la viabilidad de esa petición. Cuando la necesidad tiene cara de hereje el peronismo clásico siempre pone la otra mejilla. "Cristina necesita protección política no sólo para terminar sin problemas su mandato sino para transitar en paz el día después de su gobierno. Mire usted lo que le pasó a (Carlos) Menem: hundió el barco del PJ para que (Eduardo) Duhalde no sea presidente y terminó en la más absoluta soledad política y judicial", comenta por lo bajo un legislador nacional que sigue dando apoyo módico al "proyecto".

El decurso de la economía escribirá la última palabra alrededor de las candidaturas. Así como el escenario resultará inexpugnable para un kirchnerista paladar negro si es que las variables no mejoran, una recuperación de mediano plazo elevará las acciones de quien hoy conduce el destino del Palacio de Hacienda: Kicillof. "Si nos va mal no hay más kirchnerismo, pero si nos va bien, ¿por qué no pensar en Axel como candidato?", avalan en cercanías de La Cámpora.

Entre algunos peronistas hoy enrolados en el oficialismo existía hace poco la seguridad de que Sergio Massa finalmente volvería al redil del PJ para ser parte de una gran interna. Así, incluso, lo planteó el nuevo titular del justicialismo bonaerense e intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. "Cruzamos el Sahara y no volveré al PJ", le respondió Massa, quien por estas horas intenta subir al barco de Nordelta a intendentes radicales que creen que en 2015 volverán a estar conducidos por una candidatura presidencial de Hermes Binner.

Vale detenerse en el mojón radical. El intendente de Junín, Mario Meoni, blanqueó una extraña realidad que surfea en la UCR. El único dirigente de ese partido capaz de ganarle una interna abierta a Binner es Julio Cobos, quien está sufriendo una zancadilla por semana de parte de la conducción partidaria. El ex vicepresidente no sólo fue marginado de la presidencia del bloque en Diputados sino que ni siquiera fue invitado a la cena de fin de año a orillas del Paraná con socialistas, coalicionistas cívicos y otras expresiones del Frente Progresista.

Volviendo al redil del Frente Renovador, la construcción aluvional que intenta Massa es mirada de reojo por algunas piezas clave del espacio, como Carlos Reutemann, quien ayer no estuvo presente en la reunión con ruralistas en general Madariaga. "Estoy engripado, créame. No hay ningún otro problema", despejó Reutemann a LaCapital, sabedor de las lecturas políticas que sobrevendrían.

A propósito: ¿habrá en 2015 finalmente un duelo Massa vs. Binner que involucre a Reutemann jugando como candidato a vicepresidente de la Nación del tigrense o el Lole volverá a competir a senador con un panorama muy difícil para su suerte tras la desaparición del reutemismo y la profunda crisis del peronismo santafesino? ¿Intentar triunfar siendo segundo de Massa o perder el invicto en Santa Fe siendo candidato a senador? Tal vez esos sean los dilemas de Reutemann. "Falta mucho tiempo, ya iremos viendo", dijo el senador a este diario el viernes pasado.

Esperando el regreso de Cristina a sus funciones, el peronismo, al fin, comienza a ensayar tácticas, estrategias y aproximaciones de cara al 2015. Mientras tanto, trata de refinar sus probadas capacidades olfativas para intentar acertar quién y qué es lo que viene.

Mauricio Maronna

Jefe de la seccion Política del diario La Capital

Noticias de Encuentro Argentino de Transporte Fluvial
  • Presentación Anuario Hidrovías del Mercosur

    Presentación Anuario Hidrovías del Mercosur En el Marco del XXVII Seminario Internacional de Puertos, Vías Navegables, Transporte Multimodal y Comercio Exterior, el martes 28 de noviembre a las 17.30 hs se presentará el Anuario "Hidrovias del Mercosur". Iniciativa del Instituto de Desarrollo Regional de Rosario[…]

    Leer más...
Noticias de Infrapublica.com

Cotizaciones

Dolar ${dolar_c} / ${dolar_v}
Euro ${euro_c} / ${euro_v}
Real ${real_c} / ${real_v}