Rosario, Domingo 19 Noviembre 2017
Domingo, 29 Septiembre 2013

La política movió el amperímetro

Escrito por 

Al fin se movió el amperímetro de la política santafesina.

La meditada salida de boxes de Carlos Reutemann, y su retahíla de posicionamientos, la boutade de Hermes Binner respecto a las migraciones hacia las villas rosarinas y la confirmación de que Antonio Bonfatti quiere convertirse en el gobernador que modificó la Constitución provincial movieron el tablero local hasta el punto de sacar del sopor a una campaña planchada desde el mismo momento en que las primarias se convirtieron en cosa juzgada.

Por estas horas, Reutemann no descarta ninguna candidatura en 2015 pero, a la vez, no confirma ninguna. Al margen del aval a Sergio Massa y su lista de candidatos a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires —clave en los distritos productivos del principal Estado del país—, la salida mediática del Lole tuvo un objetivo: mandarle una señal a la política santafesina de que, al menos, mueve las manitas y evalúa su destino electoral.

El premeditado posicionamiento generó un rápido acuse de recibo en el socialismo, más concretamente en Binner, quien alineó a Massa, Reutemann y el justicialismo disidente con la vieja política. "Que yo sepa, Hermes Juan no está en el jardín de infantes", devolvió la chicana el senador. Los cruces al cuerpo y las fintas advierten sobre lo interesante y sensual que sería un mano a mano electoral en 2015 entre quienes siguen siendo los dos mayores electores de la provincia.

Segundos afuera. Sin embargo, muy difícilmente exista ese combate de fondo. Reutemann fue dos veces gobernador y se juramentó a sí mismo no volver a pisar la Casa Gris, ámbito al que, de hecho y físicamente, nunca regresó desde 2003. Su trabajo como senador nacional tiene un extraño bajo perfil, se desprendió de casi todo el personal político que lo acompañaba y su última aparición lució excesiva y exclusivamente arraigada en la Mesa de Enlace. Pero, en política nadie se jubila.

"Soy el último reutemista que queda", dijo el lunes pasado, atento a una realidad que se generó tras haberse convertido en una especie de reverendo Jim Jones del PJ santafesino: los otrora reutemistas hoy están en el PRO, en el Frente para la Victoria o inician la peregrinación hacia la nueva tierra santa de la política nacional: la isla de Tigre.

"No se jueguen con una candidatura a gobernador", advirtió el Lole a algunos interlocutores, antes y después de haberse contactado con senadores provinciales que quisieron escuchar de su boca si había alguna chance para morder la aceituna de 2015.

"¿Qué le pasa a Hermes Juan? Se puso como loco después de mi aparición con Massa y de mi elogio a Bonfatti", preguntó con fingida ignorancia. A las pocas horas, llamó a Miguel Del Sel para agradecerle la defensa ensayada por el candidato macrista frente a la embestida del líder socialista. Una elección a convencional constituyente podría ser un excelente llamador para que tenga algún grado de viabilidad la madre de todas las batallas.

Círculos. Como la piedra, al caer contra el agua, las ondas llegaron hasta la ex diputada provincial María Eugenia Bielsa, la primera protagonista de la política local a la que se mencionó en negociaciones con Massa. Disparando fuego en varias direcciones, la arquitecta alineó en su crítica a Reutemann, Binner, Bonfatti y Agustín Rossi. Toda una declaración de principios y un perfecto collage que habla a las claras del divisionismo extremo del peronismo santafesino. Esa realidad empírica aleja cada vez más al PJ de convertirse en alternativa de poder.

En plena campaña electoral, la semana se salcondimentó con los dichos de Binner sobre la vinculación directa entre inmigración y pobreza. El kirchnerismo y el PRO intentaron que las palabras del candidato repercutan hondamente en su tarea proselitista y le generen un costo político —denuncia ante al Inadi mediante— capaz de dar vuelta lo que parece ser cosa juzgada: una contundente victoria del Frente Progresista en los comicios del 27 de octubre.

Unos y otros se encontrarán con la misma respuesta: Binner está blindado electoralmente, al margen que desde el kirchnerismo y el macrismo se acuse a algunos medios por una supuesta cobertura mediática al socialismo. El desliz declarativo tuvo una profusa difusión y, pese a eso, las encuestas señalan que Binner no perdió un solo voto en el camino.

Las luces altas de la política santafesina de la última semana trajeron la confirmación de un adelanto de LaCapital del domingo pasado. Se escribió en esta columna que el gobernador Bonfatti se había reunido con senadores, llevándose un compromiso para avanzar en la reforma de la Constitución, incluso con lista consensuada a convencional. Hoy, el propio Bonfatti confirma la novedad y ratifica la decisión política de la Casa Gris para avanzar con la modificación de la Carta Magna.

Dudas y certezas. El gobierno quiere una reelección para el titular del Ejecutivo y no más de dos períodos para legisladores y concejales, además de la autonomía para los municipios de primera categoría. ¿Insistirá con la idea de avanzar con la unicameralidad? Esa opción, necesaria a todas luces porque la actual composición de la Legislatura poco tiene que ver con la realidad geográfica, fue resistida en su momento desde la propia entraña del radicalismo, socio político del PS.

Desde algún sector del peronismo, incluso, no muestran reparos en que el propio Bonfatti tenga la posibilidad de ir por su reelección. Intentan, con esa situación, clavar una espina en la interna del socialismo de cara a la sucesión inmediata. Miguel Lifschitz es el candidato natural del PS para intentar suceder al actual mandato, pero no son pocas las voces que mencionan también la posibilidad de que Binner vaya por un segundo mandato si es que el horizonte presidencial no le augura una instancia competitiva.

Al tanto de estos corrillos, Bonfatti le dijo ayer a LaCapital que se autoexcluirá de la reelección, aunque se lo pidan desde algunos lugares de la política santafesina. Sin otro período a la vista, el objetivo político del gobernador es llevar adelante un proceso que culmine en la reforma constitucional, un sueño eterno y recurrente que tuvieron todos sus antecesores.

La instancia de una modificación que le otorgue a un futuro gobernador santafesino la posibilidad de estar ocho años al frente de la administración le permitirá al socialismo resolver sus problemas de sucesión e instalación.

Con sus actuales índices de ponderación, el propio Bonfatti estaría en condiciones de salir indemne en una elección futura, pero su limite es 2015. Para el partido de gobierno, el mejor semillero es la gestión. Y no es poca cosa.

Mauricio Maronna

Jefe de la seccion Política del diario La Capital

Noticias de Encuentro Argentino de Transporte Fluvial
  • Presentación Anuario Hidrovías del Mercosur

    Presentación Anuario Hidrovías del Mercosur En el Marco del XXVII Seminario Internacional de Puertos, Vías Navegables, Transporte Multimodal y Comercio Exterior, el martes 28 de noviembre a las 17.30 hs se presentará el Anuario "Hidrovias del Mercosur". Iniciativa del Instituto de Desarrollo Regional de Rosario[…]

    Leer más...
Noticias de Infrapublica.com

Cotizaciones

Dolar ${dolar_c} / ${dolar_v}
Euro ${euro_c} / ${euro_v}
Real ${real_c} / ${real_v}